Showing posts with label resurreccción. Show all posts
Showing posts with label resurreccción. Show all posts

Wednesday, September 14, 2016

La Muerte de un Hijo

Decimosexto Domingo después de Trinidad – 11 de Septiembre, 2016
1 Reyes 17:17-24, Efesios 3:13-21, San Lucas 7:11-17  

Gracia, misericordia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre, y el Señor Jesucristo, Amén. 

¿De qué murieron los dos hijos? En las lecturas de hoy, oímos de dos viudas, los dos con un solo hijo, y ambas sufrieron la muerte de sus hijos.  Me pregunto ¿de qué murieron los hijos?

Tal vez fueron víctimas de apendicitis.

Hace dos semanas, mientras Shelee y yo asistíamos a un cumpleaños en Logroño, recibí un WhatsApp de nuestro hijo Jeremy en Minnesota:  “Bueno, estoy en el hospital, esperando que el cirujano me quita el apéndice.”  Fue un susto para nosotros, y una experiencia desagradable, por la distancia y nuestra incapacidad de ayudarle, aparte de ofrecer nuestras oraciones.  Y peor, Teresa, la esposa de Jeremy, estaba en la autopista, porque iba a un festival en Minneapolis.  Ella volvía, pero Jeremy estaba solo cuando entró en la sala de cirugía.  De verdad, si hubiéramos estado en Montana, en vez de España, todavía nuestra inutilidad hubiera sido igual, pero nos afectaba un poco más, creo, por estar aquí.

Gracias a Dios, todo resultó bien.  Fue una decisión sabia y misericordiosa de parte de Jeremy, que no nos informó del problema hasta justo antes de la cirugía.  En vez de un día completo de preocupación, solo pasamos 3 horas, entre recibir el primer mensaje y luego el mensaje después de la cirugía exitosa.  Damos gracias a Dios por las maravillas de medicina, y el servicio bueno de los médicos y enfermeros. 

Todavía, una apendicitis es grave, y si fuera 1916 en vez de 2016, probablemente nuestro hijo habría muerto.  Y no sé cómo habríamos reaccionado.  Porque la muerte de un niño es horrible.  La muerte es siempre mal, pero cuando muere una persona mayor, podemos aguantarlo mejor.  Ha vivido una vida larga, y sus hijos continúan la historia familiar.  ¿Pero la muerte de un hijo, mi hijo, mi hija?  No sé vuestras historias personales, quizás he tocado un tema sensible, quizás sabes algo de este tema triste.  Me preocupe enfocar en este tema, pero es importante, porque la muerte de un hijo es un desafío grande a nuestra fe.  Quizás los padres aquí, como yo, suelan pensar que nuestra fe es fuerte.  Pero la realidad es que es muy difícil mantener la confianza de que Dios es bueno y amoroso, cuando tu hijo muere. 

Si este tema te ha dado un recordatorio de dolor, te pido disculpas, no quiero causar pena a nadie.  Pero mis disculpas no cambian la realidad de que padres a veces sufren la muerte de sus hijos.  Es demasiado común; es una realidad de este mundo. 

Y, también es una historia muy común en la Biblia.  Hoy tenemos dos viudas quienes pierden hijos, y hay más como estas en las Escrituras, y también parejas privadas de hijos.  Estas historias están en todas partes de la Biblia.  Además de la viuda de Nain y la viuda de Sarepta, de nuestras lecturas del Evangelio y Antiguo Testamento de hoy, hay también Eva, la madre de Abel, asesinado por su hermano Caín. 

Tal vez recordáis a Job y su mujer, y la muerte de sus siete hijos y tres hijas. Hay una mujer de Sunem, para quién el profeta Eliseo, el sucesor de Elías, también resucitó a su hijo muerto, en una historia muy parecida a la de nuestra lectura del Antiguo Testamento de hoy. 

Además, está Noemí, la suegra de Rut, quien quería que no se llamara Noemí, pero Mara, que en hebreo significa amarga, porque ella había perdido a su esposo, y a dos hijos.  Hay Betsabé, quien perdió su primer hijo con Rey David, debido a su pecado.  En la historia de la Navidad, siempre tenemos que recordar el sufrimiento de las madres de Belén, quienes con sus hijos sufrieron la ira de Herodes, cuando los reyes magos se marcharon sin decirle dónde estaba el Cristo.  Y hay más. 

La muerte de un hijo o hija es tan triste, y dolorosa.  Siempre nos hace preguntar:  ¿Por qué? ¿Por qué ocurrieron, y por qué están escritos tantas historias parecidas en la Biblia?  ¿Sirven para algún buen propósito?

Sí.  Aunque son difíciles para nosotros leerlas o escucharlas, hay al menos tres propósitos en estas historias. 

Primero:  La muerte de hijos nos enseña de la gravedad del pecado.  Inmediatamente después de comer la fruta prohibida, Adán y Eva reconocieron su desnudez, y su vergüenza.  Las maldiciones de Dios y las dificultades de la vida fuera del jardín les enseñaron aún más.  Pero en el día que su primer hijo mató a su segundo, entendieron la gravedad del pecado en un sentido diferente, el sentido de padres privados de un hijo amado.  No quiero decir que Dios permite la muerte de hijos porque Él quiere dañarnos.  La culpa de la muerte es nuestra, es consecuencia de nuestro pecado, y no podemos evitar nuestra responsabilidad.  Dios no se complace en la muerte del pecador.  Pero Dios sí sabe que, para querer y buscar a un salvador, necesitamos entender la gravedad de nuestro pecado, y en la muerte de un hijo, encontramos una demostración muy fuerte.        

No podemos continuar mucho tiempo en esta situación.  Cuando la ley de Dios, el pecado y nuestra culpa nos atacan y nos presionan con tanta fuerza, necesitamos un rescate pronto.  Aunque la realidad de la ley y un entendimiento de la gravedad de nuestra situación son necesarios, no nos ayudan escapar de nuestro predicamento.  No nos salvan.  Necesitamos socorro, pronto.

Gracias a Dios, viene pronto el segundo propósito de la presencia de tantas historias de la muerte de hijos en la Biblia.  A través de estas tragedias, podemos ganar un entendimiento de la profundidad del amor de Dios.  Estos hijos muertos, mártires de la fe, son iconos de Cristo, el Hijo de Dios.  Nos dan un cuadro del evangelio, una representación poderosa del amor de Dios Padre, quien envió a su amado Hijo para salvarnos a nosotros pecadores, a través de su propia muerte.  El dolor que afrontamos en la muerte de un hijo es una pequeña parte del dolor experimentado dentro de Dios, cuando el Padre eterno, fuente de todo amor y justicia, dejó sufrir a su Hijo Jesucristo en nuestro lugar, sufriendo el castigo merecido por todo el pecado del mundo. 


¿Por qué?  ¿Por qué lo hizo Dios?  ¿Por qué Jesús voluntariamente se sometió a nuestra muerte?  Porque el amor de Dios es aún mayor que la gravedad de nuestro pecado.  Porque Dios quería, y todavía quiere tenerte consigo mismo, para bendecirte y amarte eternamente.  El deseo de Dios en darnos estas historias es también el deseo de que San Pablo nos habla hoy: que seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.  Todo esto encontramos en la muerte, y la resurrección, de Jesús, el Hijo de Dios. 

Entonces, el tercer propósito de las historias de la muerte de hijos es darnos confianza en esta vida, confianza que ahora ni aún la muerte tiene poder sobre nosotros.  Aunque todavía va a tocarnos, la muerte no puede separarnos de Dios, debido al amor de Dios que ha sido derramado sobre nosotros en el único Hijo del Padre, quien voluntariamente se sometió a la muerte en una cruz, para perdonar todos los hijos de los hombres, para tener misericordia de toda la humanidad. 

Con Cristo Jesús, tenemos confianza en la faz de cualquier problema, porque el Hijo del Padre no quedó muerto.   Por lo tanto, quienes son de Él tampoco van a quedar muertos, porque en nuestros bautismos, hemos sido unidos a su muerte, y su resurrección.  Mejor es nuestra bendición que las de los hijos de las viudas en nuestras lecturas de hoy, porque sus resurrecciones eran para continuar en este mundo pecaminoso.  Pero nuestra resurrección será para entrar en la vida eterna, la vida de gloria y paz.  Para los cristianos, la muerte que importa ya ha pasado, estamos ya vivos eternamente en Cristo.  Por eso, podemos vivir sin miedo, y con amor, sirviendo a nuestros prójimos con el amor que hemos recibido del Padre. 

Y cuando nos vienen problemas, cuando la muerte, el pecado, cuando las realidades difíciles de este mundo también nos afectan, sabemos dónde podemos ir.  Podemos recurrir a Cristo, para recibir en nuestros oídos su perdón, para lavar nuestras vestiduras blancas en la sangre del Cordero, para oír y creer otra vez que nuestro Padre nos ha amado perfectamente, y nos continúa amando, hoy, y en el mundo venidero, donde nos regocijaremos con todos los fieles santos, para siempre.


Damos gracias por la medicina moderna, y por la cirugía exitosa de nuestro hijo.  Alabamos a Dios por cada momento bueno con nuestros queridos. Pero nuestra esperanza no es vivir una vida larga aquí con nuestros queridos. Nuestra esperanza es el Hijo de Dios, quien murió, y resucitó, y con quien viviremos eternamente, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén.  


Thursday, July 7, 2016

Maestro, en Tu Palabra, Echaremos la Red - Master at Your Word We Will Let Down the Nets

Quinto Domingo después de Trinidad, Lucas 5:1-11
Fifth Sunday after Trinity, Luke 5:1-11

Maestro, en tu palabra echaré la red. 

Master, at your word I will let down the net.


Algunos días antes, Pedro hubo visto un milagro pequeño, cuando Jesús reprendió la gran fiebre de su suegra.   Probablemente, Pedro también vio a Jesús echando a un demonio afligiendo a un hombre en la sinagoga en Capernaum.  Además, Pedro oyó el sermón de Jesús, predicado desde su propio barco. 

Some days before, Peter had seen a small miracle when Jesus rebuked the great fever of his mother-in-law. Peter probably also saw Jesus casting out a demon afflicting a man in the synagogue in Capernaum. In addition, Peter heard Jesus' sermon preached from his own boat.

Después de todo esto, cuando el Señor le dijo a Simón: “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar,” Pedro le respondió "sí." Aunque toda la noche Pedro y sus compañeros habían estado trabajando, sin pescar nada, por lo que habían visto y oído desde Jesús, los pescadores acordaron intentar lo que Jesús dijo.   Maestro, en tu palabra, echaremos la red.

After all this, when the Lord said to Simon into the deep and let down your nets for a catch, Peter answered "yes." Although all night Peter and his companions had been working without catching anything, so they had seen and heard from Jesus, the fishermen agreed to try what Jesus said. Master, at your word we will let down the net.

Deberíamos intentar hacer todo lo que Jesús nos dice.  Aunque nos parece locura, la palabra de Jesús es siempre un guía fiel.  

Por ejemplo, el mundo dice que cualquier relación sexual entre adultos es buena y sin consecuencia.  Pero Jesús nos enseña que el sexo es un regalo dado por Dios para el uso dentro del matrimonio, el matrimonio que es un varón y una mujer comprometidos en fidelidad hasta la muerte. Y como siempre, este camino dado por Dios es también muchísimo mejor que el camino de mentiras sobre el tema ofrecida por el mundo. 

We should try to do everything Jesus tells us. Though it seems crazy, the word of Jesus is always a faithful guide. The world says that any sex between adults is good and inconsequential, but Jesus teaches us that sex is a God-given gift for the use of married couples, a man and a woman committed to fidelity until death. And as always, the way given by God is far better than the way lies offered by the world on this subject.

El mundo dice que trabajamos para nuestros intereses solo, sin un pensamiento para los demás.  Pero la Palabra nos enseña que nuestro trabajo es un medio principal por cual podemos amar a nuestros vecinos y dar gloria a Dios.   Siguiendo las ideas del mundo hace una aflicción de nuestros trabajos.  Pero cuando trabajamos como Jesús nos dice trabajar, encontremos gozo cada día, y descansemos en paz por la noche. 

The world says we work for our interests alone, without a thought for others. But the Word teaches us that our work is a primary means by which we can love our neighbors and give glory to God. Following the ideas of the world makes an affliction of our work. But when we work as Jesus tells us to work, we find joy each day, and we rest in peace at night.

El diablo nos dice que podemos encontrar alegría en el dinero.  Jesús nos dice que Él es nuestra alegría, porque Él es nuestra creador y proveedor.  Además, Él es nuestra justicia y vida y salvación.  ¿Qué más pueden ofrecernos las riquezas del mundo, cuando tenemos a Jesús? 

The devil tells us we can find joy in money. Jesus tells us that He is our joy, for He is our creator and supplier. Moreover, He is our righteousness and life and salvation. What more can the riches of the world offer to us, when we have Jesus?

A veces, nuestros familiares y amigos nos sugieren que es mejor ser popular que ser cristiano.  La Palabra nos ofrece la aceptación de Dios, que dura eternamente, en vez de la duración corta de la popularidad humana.

Sometimes our family and friends suggest that it is better to be popular than to be Christian. The Word gives us the acceptance of God that lasts forever, instead of the short duration of human popularity.

Nuestra carne orgullosa dice que podemos ganar paz para con Dios por vivir una vida buena.  Pero no podemos vivir la vida perfecta, que es el estándar de la ley de Dios.  Jesús cumplió la ley, en nuestro lugar, y nos ofrece paz, paz verdadera y eterna, en su propio ser, la única paz con Dios que existe en el perdón de pecados.  Esta paz es la que necesitamos.  Y la tenemos, en Cristo. 

Our proud flesh says we can win peace with God by living a good life. But Jesus offers us peace, true peace and eternal in his own being, the only peace with God exists, in the forgiveness of sins.  This peace is what we need, and this is what we have, in Christ.

Deberíamos ignorar al diablo, al mundo y a nuestra naturaleza pecaminosa.  Deberíamos siempre recordar e intentar guardar y hacer todo lo que Jesús nos dice.  Pero no lo hacemos.  De verdad, no somos capaces. Nuestro espíritu quiere hacerlo, pero nuestra carne es débil, y no hacemos lo que Jesús nos dice.

We should ignore the devil, the world and our sinful nature. We should always remember and try to keep and do all that Jesus tells us. But we are not capable. Really, we are not capable. Our spirit wants to do what Jesus says, but our flesh is weak, and we do not do what Jesus tells us.

Por eso, hoy demos gracias y alabanzas a Dios por la gran cantidad de peces que encierran Pedro, Juan y Jacobo, porque a través de este milagro, Jesús reveló su identidad, y también el propósito de su ministerio.  Jesucristo, eterno Hijo de Dios, entró en carne humana y anduvo en la tierra, viviendo en medio de pecadores agonizantes, no principalmente para declarar otra vez los requisitos de la ley de Dios, sino más bien para revelar la paz de Dios para con pecadores, y también usar a sus elegidos, elegidos de los mismos pecadores, para encerrar aún más pecadores en la red de su iglesia. 

So today we give thanks and praise to God for the great number of fish that Peter, John and James captured, because through this miracle Jesus revealed His identity, and the purpose of His ministry. Jesus Christ, the eternal Son of God, entered into human flesh and walked the earth, living among sinners dying, not primarily to declare again the requirements of the law of God, rather to reveal the peace of God for sinners, and also use his elect, chosen from the same sinners, to capture even more sinners in the net of His Church.

El plan y el propósito de Jesús son difícil creer.  Es mucho más fácil intentar hacer lo que dice Jesús, aunque nunca tenemos éxito en esto.  Pero, ¿creer que Dios ha sido hecho hombre para entrar en mi vida, para rescatarme y entonces usarme en su misión?  Esto es temeroso.  Cuando nos damos cuenta que el Santo de Dios está aquí, en medio de nosotros, entonces recordamos nuestras vidas malgastadas, nuestros momentos peores, y, con Simón Pedro, caemos de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.  

The plan and purpose of Jesus is hard to believe. It is much easier to try to do what Jesus says, although we never got. But, to believe that God has been made man to come into my life, to rescue and then use me in their mission? This is fearful. When we realize that the Holy One of God is here, among us, we remember our wasted lives, our worst moments, and, with Simon Peter, we fall at Jesus' knees, saying, “Depart from me, Lord, for I am a sinful man.”

Nuestro auto juicio de nuestra falta de santidad es justo.  Pero Jesús no quiere dejarte.  Él te ha elegido, y Él se ha unido contigo, en tu bautismo.  Jesús te ha hecho un hijo favorecido de su Padre, y el Padre nunca abandona a sus hijos.  En el lavamiento del agua y la Palabra, has recibido el Espíritu Santo, un regalo inestimable, quien vive dentro de ti para mantener tu fe viva. 

Our self judgement of our lack of holiness is just. But Jesus does not want to leave you. He has chosen you, and he joined himself to you, in your baptism. Jesus has made you a favored child of his Father, and the Father never abandons his children. In the washing of the water and the Word, you have received the Holy Spirit, an inestimable gift, who lives within you to keep your faith alive.

Existe todavía una posibilidad temerosa que podemos rechazar los dones de Cristo, dado a nosotros a través de nuestros bautismos.  Pero Dios no reniegue de sus promesas, y hasta el último día de nuestra vida, tenemos tiempo para arrepentirnos y volver a las promesas bautismales, para beneficiar del perdón y vida nueva, una vez dado en el bautismo.         

There exists a fearful possibility that we could reject the gifts of Christ, given to us through our baptisms. But God does not renege on his promises, and until the last day of our life, we have time to repent and return to the baptismal promises, to benefit from the forgiveness and life once given in baptism.

La vida de un discípulo, un seguidor de Cristo, está llena de desafíos y a veces miedo.  Por eso, nuestro Señor nunca deja a su pueblo de fe.  Lo que Cristo hizo para Pedro, también ha hecho y está haciendo para ti.  Durante tres años, Jesús enseñó a Pedro, a todos los apóstoles, y a la gente que seguía a Jesús.  Les dijo muchas cosas, incluyendo recordatorios de lo que debemos hacer.  Esta enseñanza está escrita para nosotros en la Biblia.  Deberíamos hacer todo que nos dice Jesús. 

The life of a disciple, a follower of Christ, is full of challenges and sometimes fear. Therefore, our Lord never leaves his people of faith. What Christ did for Peter, he has also done and is doing for you. For three years, Jesus taught Peter and all the apostles, and the people who followed Jesus. He said many things to them, including reminders of what we must do. This teaching is written for us in the Bible. We should do everything that Jesus tells us.

Pero aún más, durante su ministerio, Jesús revelaba quien es, y lo que iba a hacer para salvar al mundo:  hacer paz entre Dios y la humanidad, a través de la sangre de su cruz.  Finalmente, la cruz y la resurrección son el contenido de la palabra del Maestro.  La cruz y la resurrección son la palabra final de Jesús, y por eso también forman la red que los Apóstoles, los pastores, y toda la Iglesia usan para pescar, para buscar a más hombres y mujeres pecadores para darles la Paz de Cristo. 

But even more, through His ministry, Jesus revealed he is, what he would do to save the world: to make peace between God and humanity, through the blood of his cross. Finally, the cross and the resurrection are the content of the Master's word. The cross and resurrection are the final word of Jesus, and therefore also form the net that the apostles, pastors, and the whole Church more used to fish, seeking more sinful men and women, in order to give them the Peace of Christ.

Demos gracias a Dios que hemos sido encerrado en la Red de Jesús, que es la Santa Iglesia.  Imploramos al Espíritu que nos mantenga dentro de ella, y esperamos con gozo las oportunidades de ser útil en la misión de Cristo, todavía desarrollando, aquí en España, y en todos los lugares del mundo. 

Thank God we have been captured in the net of Jesus, which is the Holy Church. We implore the Spirit to keep us in it, and look forward with joy to be useful opportunities in the mission of Christ, still developing, here in Spain, and in all parts of the world.
 
Maestro, en tu palabra, con tu palabra, y por el poder de tu Espíritu, echaremos la red.  Fortalecidos por el cuerpo y la sangre de Jesús, dado y derramada en la cruz y recibido aquí en este altar, amaremos a nuestros prójimos y confesaremos todo lo que Cristo nos ha hecho, confiando que la Palabra de Dios nunca volverá vacía, sin realizando lo que Dios desea, y logrando el propósito para el cual la envió.

Master, at your word, with your word, and by the power of your Spirit, we will let down the net. Empowered by the body and blood of Jesus, given and shed on the cross and received here at this altar, we will love our neighbors and confess all that Christ has done for us, trusting that God's Word will never return to God empty, without accomplishing what God wants, and achieving the purpose for which He sent it.

En estas promesas, vivimos en paz, la Paz de Cristo, que sobrepuja todo entendimiento, y que guarda y protege nuestros corazones y mentes, en Cristo Jesús, hasta la vida eterna, Amén.  


In these promises, we live in peace, the peace of Christ, which passes all understanding, and that guards and protects our minds and hearts, through Jesus Christ to eternal life, Amen.