Saturday, July 16, 2016

Buena Comida - Good Food

Septimo Domingo después de Trinidad, 10 de Julio, A+D 2016
Buena Comida/Good Food – Génesis 2:7 – 17, Romanos 6:19 - 23, San Marcos 8:1 - 9

     Buena comida.  ¿De qué piensas cuando digo: buena comida?  Quizás un melocotón, amarillo y rosado, firme al principio, y luego, la pulpa, jugosa y dulce, derritiendo en tu boca.  Estás cuidadoso de capturar cada gota, porque es tan delicioso.  O quizás prefieres una manzana, fresca y crujiente, un lujo ruidoso de comer, que da placer a tu sabor, y también limpia tus dientes.  O pan caliente, llena de sabor y valor nutritivo, para tu cuerpo y para tu espíritu.  Buena comida.  


     Good food. What do you think of when I say: good food? Perhaps a peach, yellow and pink, firm at first, and then the pulp, juicy and sweet, melting in your mouth. You are careful to capture every drop, because it is so delicious. Or perhaps you prefer an apple, fresh and crisp, a noisy luxury of eating, which gives pleasure to your taste, and also cleans your teeth. Or warm bread, full of flavor and nutritional value for your body and your spirit. Good food.

     El hombre, Adán, hecho vivo por el mismo aliento de Dios, podía comer libremente de las frutas de los árboles del jardín, de cada cual, excepto uno, libre para tomar y comer, él y su novia, libres a satisfacerse, comiendo buena comida, para la vida.  Aún estaban libres a comer desde el Árbol de Vida.  Imagínate, mordiendo en comida perfecta, maravillosa, sin defecto.  Cuando comemos las mejores comidas hoy, creo que tenemos una idea de tan bueno estaba todo para Adán y Eva.  También recibimos una idea de cuán bueno es Dios, y de cuanto el Señor quiere bendecirnos, proveyéndonos nuestro pan de cada día, buena comida que nos da gozo y alegría.

    The man, Adam, made alive by the very breath of God, could freely eat fruit from the trees in the garden, out of which, except one, free to take and eat, he and his bride, free to be satisfied, eating good food, for life. They were even free to eat from the Tree of Life. Imagine, biting into perfect, wonderful food, without blemish. When we eat the best meals today, I think we have a suggestion of how good everything was for Adam and Eve, and an idea of ​​how good God is, and of how much God desires to bless us, providing us our daily bread, good food which gives us joy and happiness.

    Dios todavía quiere bendecirnos con alegría pura.  Pero encontrar y gozar de buena comida es más complicado para nosotros hoy en día, ¿no?  Cuando la encontramos, nos encanta la dulzura, el crujido, el caliente y la salubridad.  Pero nuestra comida no es siempre tan buena.  Habiendo experimentado la buena, sufrimos una poca caída, en la decepción de un melocotón árido y arenoso, o la manzana con lesiones escondidos, que parece bueno por afuera, pero dentro está podrida, o aún peor, llena de gusanos.  El pan puede ser maravilloso, pero de pronto puede cambiar en estar muy duro, o cubierto en moho. 

    God still wants to bless us with pure joy. But finding and enjoying good food is more complicated for us today, right? When we found it, we love the sweetness, the crunch, the warmth and the healthiness. But our food is not always so good. Having experienced the good, we suffer a little fall in the disappointment of an arid and sandy peach, apple with hidden bruises, which looks good on the outside, but inside is rotten, or even worse, full of worms. Bread can be wonderful, but can quickly can turn very hard, or be covered in mold.

     Conocemos y deseamos la comida buena y fresca, pero también conocemos la árida, pútrida y arruinada.  Y no solo en nuestra comida, pero en nosotros mismos.  De verdad, hoy no experimentamos mucha hambre física.   Nuestro acceso a buena comida es una maravilla de la edad actual.  Pero hay otras causas y tipos de hambre.  A veces, la enfermedad o un trauma emocional nos roban del apetito.  Un cáncer puede tomar control de las señales de tu cuerpo, haciendo toda comida insípida, incomible.  Tenemos más que suficiente agua y bebidas, pero una enfermedad, o la medicina con que se la trata, pueden crear una sed increíble en nosotros, que no se sacia, aunque tú bebes litros de agua.  Y, para algunos, hay una sed para alcohol, o un hambre para drogas, sensaciones que sabes que te están matando, pero, sin embargo, todavía quieres beber y tomar.  

   We know and wish for good and fresh food, but also know the arid, putrid and ruined. And not just in our food, but in ourselves. Indeed, today we do not experience much physical hunger Our access to good food is a wonder of the current age. But there are other causes and types of hunger. Sometimes illness or emotional trauma steal our appetite. A cancer can take control of your body signals, making all our food tasteless, inedible.  We have more than enough water and drinks, but illness or the medicine that treats is, can create an incredible thirst in us. Although you drink liters of water, your thirst is not sated. And for some, there is a thirst for alcohol, or a hunger for drugs, feelings that you know are killing you, but yet you still want to drink and take.

     El miedo puede darnos nudos en el estómago, quitándonos del apetito.  ¿Conoces miedo?  ¿Has experimentado miedo, de un hombre violento, o de las alturas?  Hay miles de amenazas en el mundo, algunos verdaderos y otros solo de percepción.  Cuando hemos hecho algo mal, o vergonzoso, tenemos miedo de ser descubierto, avergonzado, deshonrado, o perseguido.  Conocemos el miedo para nosotros mismos, y muchas veces peor, conocemos el miedo para nuestros amados.  Aunque la mayoría de los días de la vida nuestra en 2016 están llena de bendiciones, sabemos que la vida es breve, fugaz, efímera.  Es decir, sabemos un poco de la muerte, aun si es solo desde el televisor, mirando al caos que ocurre en una gran parte del mundo, atentados en aeropuertos, accidentes de aviones y automóviles y trenes, víctimas, enfermos y pobres de todos lados. 

    Fear can give us knots in the stomach, taking away our appetite. Do you know fear? Have you experienced fear of a violent man, or of heights? There are thousands of threats in the world, some true and some only perceptions. When we have done something wrong or embarrassing, we are afraid of being caught, embarrassed, shamed or persecuted. We know fear for ourselves, and often worse, we know the fear for our loved ones.  Even though most days of our life in 2016 are full of blessings, we know that life is short, fleeting, ephemeral. That is, we know a little death, even if it's just from the TV, watching the chaos that occurs in much of the world, attacks on airports, aircraft accidents and cars and trains, victims, the sick and poor all around.

     Vemos los males en el televisor, y nos da miedo.  Pero es mucho peor cuando el mal o la muerte te vienen cercano.  Y para cada uno de nosotros, si esto ya no nos ha ocurrido, va a venir.  Y cuando viene, no vamos a querer la comida buena, ni tampoco tendremos ganas de comer nada, porque estaremos llenos con el pan de lágrimas. 
 
     We see the evils on the TV, and it frightens us. But it is much worse when evil or death will come close to you.  And for each one of us, if this has not already happened to us, it is coming. And when it comes, we're not going to want good food, nor will we want to eat anything because we will be filled with the bread of tears.

     El pan de lágrimas nos puede llenar en momentos y contextos inesperados. Aunque nuestras vidas tienen muchas bendiciones, la sombra de muerte y tristeza puede caernos en cualquiera situación. 
     Como en nuestros trabajos.  A veces hay gozo en trabajar, pero cada puesto de trabajo tiene sus maldades.  Un día laboral puede ser bueno, y el próximo monótono, o llena de conflicto, rencor o amargura. 
     Pero si el trabajo es difícil, siempre tenemos la familia, ¿no?  Nuestras familias siempre son todo de bendición, sin problemas, ¿Sí?  O quizás tu familia es más normal, es decir, tu familia sufre también de heridas, injurias y pecados.  Podemos herir más a los amados que a los desconocidos, porque conocemos las debilidades y los fallos dentro de la familia.  Y los familiares conocen a tuyos. 
     Por desgracia, todos los problemas en la familia vienen desde los desafíos en el matrimonio, la relación de una sola carne, entre un hombre y una mujer, creado por Dios para ser nuestra relación más íntima en toda la vida terrenal.  Sin embargo, debido al estado de la humanidad, el matrimonio es también el pozo de donde a veces sacamos las penas más profundas.

     The bread of tears can fill us in moments and unexpected contexts. Although our lives have many blessings, the shadow of death and sadness can fall upon us in any situation.
     Like in our work. Sometimes there is joy in work, but every job has its evils. One work day can be good, and the next monotonous, or full of conflict, resentment or bitterness.
     But if the work is difficult, we always have family, right? Our families are always all of blessing, without problems, okay? Or maybe your family is normal, that is, maybe your family also suffers from wounds, insults and sins. We can hurt our loved ones more than strangers, because we know the weaknesses and failures within the family. And your family knows yours.
     Unfortunately, all family problems come from the challenges in marriage, the one flesh relationship between a man and a woman, created by God to be our most intimate relationship in all our earthly life. However, the state of humanity, marriage is also the well where we sometimes get the deepest sorrows.

     No quiero denegar que la vida a veces sea fantástica.  Pero nunca apartamos muy lejos de la sombra de la culpa, el miedo, y el deshonor.  Tenemos nuestros fracasos, los conocidos a todos, y los peores, que solamente nosotros los conocemos.  Demasiado a menudo, sufrimos de pecados sobre los cuales pensamos que no podemos hablar con cualquier persona.  Todos estos nos dan nudos en el estómago, y nos quitan el apetito.  Los buenos dones de Dios se cambian a ser pútridos, conflictivos, lleno de moho, y sin sabor. 

    I do not want to deny that life sometimes is fantastic. But never get very far away from the shadow of guilt, fear, and dishonor. We have our failures, known to all, and, the worse ones, that only we know. Too often, we suffer from sins about which we think we cannot talk to anyone. All these give us knots in the stomach, and take away our appetite. Good gifts of God are changed to be putrid, conflicted, full of mold, and tasteless.

     Necesitamos buena comida que dura.  Queremos la vida buena, como la creó Dios.  Pensamos que la vemos.  Casi podemos notar su sabor en las cosas buenas de este mundo.  Pero no podemos agarrarla.  No podemos mantenerla.  Aunque muchos no se dan cuenta, la realidad es que cada uno tienen hambre, y una sed grande para la vida, una necesidad para el aliento de Dios, sin que morimos lentamente.  Y todo este molestia, necesidad y tristeza tuvo su comienzo en una fruta, la que Adán comió, aunque Dios se lo había prohibido.  La mujer, su esposa, fue engañada, y a pesar de que Adán no fue creado para seguir, ella le condujo a pecar, a tomar y comer, y a través de ese trozo de fruta, a recibir el hambre, la putrefacción, la tristeza, y la muerte.  Porque la paga del pecado, como Dios le hubo explicado a Adán tan claramente, es muerte.    

   We need good food that lasts. We want the good life, as it was created by God. We think we see it. We can almost feel its taste in the good things of this world. But we cannot catch it. We cannot keep it. Although many do not realize, the reality is that everyone is hungry, and a big thirst for life, a need for the breath of God, without which we die slowly. And all this trouble, need and sorrow had its beginning in a fruit that Adam ate, although God had forbidden him. The woman, his wife, was deceived, and although Adam was not created to follow, she led him to sin, to take and eat, and through that piece of fruit to receive hunger, putrefaction, sorrow, and death.  For the wages of sin, as God had explained to Adam so clearly, is death.

     Jesús sabía que ibas a ser privado de la Comida de Vida.  De hecho, para mostrar su compromiso a nosotros, Él empezó su ministerio con una huelga de hambre, ayunando en el desierto 40 días luego de su Bautismo.  Jesús ayunó y sufrió hambre, para herir a la serpiente, para demostrarle que sí, hay un hombre quién denegaría su tentación.  Jesús ayunó para unir contigo en tu hambre, lo que Él había llegado para llenar.  Jesús sabía que ibas a ser privado de la verdadera comida buena, y por eso sopló sobre la multitud, hablando y enseñando y mostrando compasión.  Jesús sopló, porque es el modo en que los humanos hablan, espirando sobre nuestras cuerdas vocales.   

    Jesus knew you would be deprived of the Food of Life. In fact, to show his commitment to us, he began his ministry with a hunger strike, fasting in the desert 40 days after his baptism.  Jesus fasted and starved, to wound the serpent, to show him that yes, there is a man who would deny his temptation.  Jesus fasted in order to join you in your hunger, which He had come to fill. Jesus knew you would be deprived of the true good food, and so He breathing over the crowd, speaking and teaching and showing compassion. Jesus breathed, because it is the way humans speak, exhaling on our vocal cords.

     Conque Jesús, Dios hecho carne, sopló, espiró, anunciando palabras de paz, proclamando el Pan del Cielo.  Soplando, Jesús dijo:  Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y si los enviare en ayunas a sus casas, se desmayarán en el camino, pues algunos de ellos han venido de lejos… Y Él les preguntó a los discípulos: ¿Cuántos panes tenéis? Ellos dijeron: Siete. … y tomando los siete panes, habiendo dado gracias, los partió, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante; y los pusieron delante de la multitud... Y comieron, y se saciaron; y recogieron de los pedazos que habían sobrado, siete canastas. Eran los que comieron, como cuatro mil; y los despidió.

   So Jesus, God made flesh, breathed out, announcing words of peace, proclaiming the Bread of Heaven. Breathing out, Jesus said, I have compassion on the multitude, because they are with me three days ago, and have nothing to eat; and if I send them home hungry, they will collapse on the way, because some of them have come from afar ... And He asked the disciples: How many loaves do you have? They said, Seven. ... And took the seven loaves, gave thanks, he broke them, and gave to his disciples to set before them; and they put them ahead of the crowd ... And they ate and were satisfied; and they picked up the pieces left over, seven baskets. They that had eaten were about four thousand; and he dismissed them.

     Jesús los despidió, llenos de comida buena, sus espíritus llenos con la Palabra de su Promesa, y sus estómagos llenos con su pan, que ofrece la esperanza de otra promesa.  Porque el Alimentación de los Cuatro Mil es una prefiguración del último cumplimiento de cada cena de esperanza escrito en la Biblia, el cumplimiento final de la necesidad más grande de la humanidad.  Teniendo compasión de todas las naciones, Jesús, en la noche en que fue entregado, tomó pan, y habiendo dado gracias, lo transformó en su Santa Cena, la comida y la bebida de la vida eterna, el Cuerpo roto en la Cruz, la Sangre derramada para lavar todos los pecados del mundo, cada pecado, desde el primer bocado de Adán, hasta tu último fracaso.  Buena comida, de verdad.   

   Jesus sent them away, full of good food, their minds filled with the word of his promise, and their stomachs filled with bread, which offers hope of another promise. Because Feeding the Four Thousand is a foreshadowing of the ultimate fulfillment of every dinner of hope written in the Bible, the ultimate fulfillment of the greatest need of mankind. Having compassion for all the nations, Jesus, on the night he was betrayed, took bread, and when he had given thanks, he transformed it into his sacrament, food and drink of everlasting life, His body, broken on the Cross, His blood, shed to wash away all the sins of the world, every sin, from the first bite of Adam, until your last failure. Truly good food.

     Por la obra del Espíritu Santo, oyes de esta comida, y tienes hambre y sed.  Por la gracia de Dios, nos arrepentimos de nuestros muchos pecados, huyendo de ellos y la condenación que llevan, acercándonos a la Mesa del Perdón.  Por oír la ley y el evangelio, soplado de la boca de Cristo, tenemos hambre y sed de justicia.  Nos atrevemos acercar a Dios porque sabemos que Cristo vivió para cumplir toda justicia en nuestro lugar, y ha llevado nuestro castigo en su Cruz, donde en amor Él destruyó todo el poder del Diablo y del pecado, una vez para todos. 

    By the work of the Holy Spirit, you hear of this meal, and you hunger and thirst. By the grace of God, we repent of our many sins, fleeing from them and condemnation they bring, approaching the Table of Forgiveness. By hearing the law and the gospel, breathed out from the mouth of Christ, we hunger and thirst for righteousness. We dare to approach God because we know that Christ lived to fulfill all righteousness in our place, and has taken our punishment on His Cross, where in love He destroyed all the power of the devil and sin, once for all.

     Ahora tenemos la justicia y la vida de Dios, en Cristo, presente hoy para ti, en su Santa Palabra, en las buenas noticias de perdón y vida eterna, y presente en esta comida simple, pero milagrosa, en que encontramos Dios mismo, en el cuerpo y en la sangre, nuestra comida de vida eterna.


   Now we have justice and life of God in Christ, present today for you in His Holy Word, the good news of forgiveness and eternal life, and present in this simple but miraculous meal, in which we find God Himself, in the body and blood, our food of eternal life.

     Venid, probad y ved que el Señor es bueno, y ya no tendréis hambre ni sed, desde ahora, y hasta siempre, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, Amén. 


   Come, taste and see that the Lord is good, and no longer shall you hunger or thirst, from now until forever, in the Name of the Father and of the Son and of the Holy Spirit, Amen.

Thursday, July 7, 2016

Maestro, en Tu Palabra, Echaremos la Red - Master at Your Word We Will Let Down the Nets

Quinto Domingo después de Trinidad, Lucas 5:1-11
Fifth Sunday after Trinity, Luke 5:1-11

Maestro, en tu palabra echaré la red. 

Master, at your word I will let down the net.


Algunos días antes, Pedro hubo visto un milagro pequeño, cuando Jesús reprendió la gran fiebre de su suegra.   Probablemente, Pedro también vio a Jesús echando a un demonio afligiendo a un hombre en la sinagoga en Capernaum.  Además, Pedro oyó el sermón de Jesús, predicado desde su propio barco. 

Some days before, Peter had seen a small miracle when Jesus rebuked the great fever of his mother-in-law. Peter probably also saw Jesus casting out a demon afflicting a man in the synagogue in Capernaum. In addition, Peter heard Jesus' sermon preached from his own boat.

Después de todo esto, cuando el Señor le dijo a Simón: “Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar,” Pedro le respondió "sí." Aunque toda la noche Pedro y sus compañeros habían estado trabajando, sin pescar nada, por lo que habían visto y oído desde Jesús, los pescadores acordaron intentar lo que Jesús dijo.   Maestro, en tu palabra, echaremos la red.

After all this, when the Lord said to Simon into the deep and let down your nets for a catch, Peter answered "yes." Although all night Peter and his companions had been working without catching anything, so they had seen and heard from Jesus, the fishermen agreed to try what Jesus said. Master, at your word we will let down the net.

Deberíamos intentar hacer todo lo que Jesús nos dice.  Aunque nos parece locura, la palabra de Jesús es siempre un guía fiel.  

Por ejemplo, el mundo dice que cualquier relación sexual entre adultos es buena y sin consecuencia.  Pero Jesús nos enseña que el sexo es un regalo dado por Dios para el uso dentro del matrimonio, el matrimonio que es un varón y una mujer comprometidos en fidelidad hasta la muerte. Y como siempre, este camino dado por Dios es también muchísimo mejor que el camino de mentiras sobre el tema ofrecida por el mundo. 

We should try to do everything Jesus tells us. Though it seems crazy, the word of Jesus is always a faithful guide. The world says that any sex between adults is good and inconsequential, but Jesus teaches us that sex is a God-given gift for the use of married couples, a man and a woman committed to fidelity until death. And as always, the way given by God is far better than the way lies offered by the world on this subject.

El mundo dice que trabajamos para nuestros intereses solo, sin un pensamiento para los demás.  Pero la Palabra nos enseña que nuestro trabajo es un medio principal por cual podemos amar a nuestros vecinos y dar gloria a Dios.   Siguiendo las ideas del mundo hace una aflicción de nuestros trabajos.  Pero cuando trabajamos como Jesús nos dice trabajar, encontremos gozo cada día, y descansemos en paz por la noche. 

The world says we work for our interests alone, without a thought for others. But the Word teaches us that our work is a primary means by which we can love our neighbors and give glory to God. Following the ideas of the world makes an affliction of our work. But when we work as Jesus tells us to work, we find joy each day, and we rest in peace at night.

El diablo nos dice que podemos encontrar alegría en el dinero.  Jesús nos dice que Él es nuestra alegría, porque Él es nuestra creador y proveedor.  Además, Él es nuestra justicia y vida y salvación.  ¿Qué más pueden ofrecernos las riquezas del mundo, cuando tenemos a Jesús? 

The devil tells us we can find joy in money. Jesus tells us that He is our joy, for He is our creator and supplier. Moreover, He is our righteousness and life and salvation. What more can the riches of the world offer to us, when we have Jesus?

A veces, nuestros familiares y amigos nos sugieren que es mejor ser popular que ser cristiano.  La Palabra nos ofrece la aceptación de Dios, que dura eternamente, en vez de la duración corta de la popularidad humana.

Sometimes our family and friends suggest that it is better to be popular than to be Christian. The Word gives us the acceptance of God that lasts forever, instead of the short duration of human popularity.

Nuestra carne orgullosa dice que podemos ganar paz para con Dios por vivir una vida buena.  Pero no podemos vivir la vida perfecta, que es el estándar de la ley de Dios.  Jesús cumplió la ley, en nuestro lugar, y nos ofrece paz, paz verdadera y eterna, en su propio ser, la única paz con Dios que existe en el perdón de pecados.  Esta paz es la que necesitamos.  Y la tenemos, en Cristo. 

Our proud flesh says we can win peace with God by living a good life. But Jesus offers us peace, true peace and eternal in his own being, the only peace with God exists, in the forgiveness of sins.  This peace is what we need, and this is what we have, in Christ.

Deberíamos ignorar al diablo, al mundo y a nuestra naturaleza pecaminosa.  Deberíamos siempre recordar e intentar guardar y hacer todo lo que Jesús nos dice.  Pero no lo hacemos.  De verdad, no somos capaces. Nuestro espíritu quiere hacerlo, pero nuestra carne es débil, y no hacemos lo que Jesús nos dice.

We should ignore the devil, the world and our sinful nature. We should always remember and try to keep and do all that Jesus tells us. But we are not capable. Really, we are not capable. Our spirit wants to do what Jesus says, but our flesh is weak, and we do not do what Jesus tells us.

Por eso, hoy demos gracias y alabanzas a Dios por la gran cantidad de peces que encierran Pedro, Juan y Jacobo, porque a través de este milagro, Jesús reveló su identidad, y también el propósito de su ministerio.  Jesucristo, eterno Hijo de Dios, entró en carne humana y anduvo en la tierra, viviendo en medio de pecadores agonizantes, no principalmente para declarar otra vez los requisitos de la ley de Dios, sino más bien para revelar la paz de Dios para con pecadores, y también usar a sus elegidos, elegidos de los mismos pecadores, para encerrar aún más pecadores en la red de su iglesia. 

So today we give thanks and praise to God for the great number of fish that Peter, John and James captured, because through this miracle Jesus revealed His identity, and the purpose of His ministry. Jesus Christ, the eternal Son of God, entered into human flesh and walked the earth, living among sinners dying, not primarily to declare again the requirements of the law of God, rather to reveal the peace of God for sinners, and also use his elect, chosen from the same sinners, to capture even more sinners in the net of His Church.

El plan y el propósito de Jesús son difícil creer.  Es mucho más fácil intentar hacer lo que dice Jesús, aunque nunca tenemos éxito en esto.  Pero, ¿creer que Dios ha sido hecho hombre para entrar en mi vida, para rescatarme y entonces usarme en su misión?  Esto es temeroso.  Cuando nos damos cuenta que el Santo de Dios está aquí, en medio de nosotros, entonces recordamos nuestras vidas malgastadas, nuestros momentos peores, y, con Simón Pedro, caemos de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.  

The plan and purpose of Jesus is hard to believe. It is much easier to try to do what Jesus says, although we never got. But, to believe that God has been made man to come into my life, to rescue and then use me in their mission? This is fearful. When we realize that the Holy One of God is here, among us, we remember our wasted lives, our worst moments, and, with Simon Peter, we fall at Jesus' knees, saying, “Depart from me, Lord, for I am a sinful man.”

Nuestro auto juicio de nuestra falta de santidad es justo.  Pero Jesús no quiere dejarte.  Él te ha elegido, y Él se ha unido contigo, en tu bautismo.  Jesús te ha hecho un hijo favorecido de su Padre, y el Padre nunca abandona a sus hijos.  En el lavamiento del agua y la Palabra, has recibido el Espíritu Santo, un regalo inestimable, quien vive dentro de ti para mantener tu fe viva. 

Our self judgement of our lack of holiness is just. But Jesus does not want to leave you. He has chosen you, and he joined himself to you, in your baptism. Jesus has made you a favored child of his Father, and the Father never abandons his children. In the washing of the water and the Word, you have received the Holy Spirit, an inestimable gift, who lives within you to keep your faith alive.

Existe todavía una posibilidad temerosa que podemos rechazar los dones de Cristo, dado a nosotros a través de nuestros bautismos.  Pero Dios no reniegue de sus promesas, y hasta el último día de nuestra vida, tenemos tiempo para arrepentirnos y volver a las promesas bautismales, para beneficiar del perdón y vida nueva, una vez dado en el bautismo.         

There exists a fearful possibility that we could reject the gifts of Christ, given to us through our baptisms. But God does not renege on his promises, and until the last day of our life, we have time to repent and return to the baptismal promises, to benefit from the forgiveness and life once given in baptism.

La vida de un discípulo, un seguidor de Cristo, está llena de desafíos y a veces miedo.  Por eso, nuestro Señor nunca deja a su pueblo de fe.  Lo que Cristo hizo para Pedro, también ha hecho y está haciendo para ti.  Durante tres años, Jesús enseñó a Pedro, a todos los apóstoles, y a la gente que seguía a Jesús.  Les dijo muchas cosas, incluyendo recordatorios de lo que debemos hacer.  Esta enseñanza está escrita para nosotros en la Biblia.  Deberíamos hacer todo que nos dice Jesús. 

The life of a disciple, a follower of Christ, is full of challenges and sometimes fear. Therefore, our Lord never leaves his people of faith. What Christ did for Peter, he has also done and is doing for you. For three years, Jesus taught Peter and all the apostles, and the people who followed Jesus. He said many things to them, including reminders of what we must do. This teaching is written for us in the Bible. We should do everything that Jesus tells us.

Pero aún más, durante su ministerio, Jesús revelaba quien es, y lo que iba a hacer para salvar al mundo:  hacer paz entre Dios y la humanidad, a través de la sangre de su cruz.  Finalmente, la cruz y la resurrección son el contenido de la palabra del Maestro.  La cruz y la resurrección son la palabra final de Jesús, y por eso también forman la red que los Apóstoles, los pastores, y toda la Iglesia usan para pescar, para buscar a más hombres y mujeres pecadores para darles la Paz de Cristo. 

But even more, through His ministry, Jesus revealed he is, what he would do to save the world: to make peace between God and humanity, through the blood of his cross. Finally, the cross and the resurrection are the content of the Master's word. The cross and resurrection are the final word of Jesus, and therefore also form the net that the apostles, pastors, and the whole Church more used to fish, seeking more sinful men and women, in order to give them the Peace of Christ.

Demos gracias a Dios que hemos sido encerrado en la Red de Jesús, que es la Santa Iglesia.  Imploramos al Espíritu que nos mantenga dentro de ella, y esperamos con gozo las oportunidades de ser útil en la misión de Cristo, todavía desarrollando, aquí en España, y en todos los lugares del mundo. 

Thank God we have been captured in the net of Jesus, which is the Holy Church. We implore the Spirit to keep us in it, and look forward with joy to be useful opportunities in the mission of Christ, still developing, here in Spain, and in all parts of the world.
 
Maestro, en tu palabra, con tu palabra, y por el poder de tu Espíritu, echaremos la red.  Fortalecidos por el cuerpo y la sangre de Jesús, dado y derramada en la cruz y recibido aquí en este altar, amaremos a nuestros prójimos y confesaremos todo lo que Cristo nos ha hecho, confiando que la Palabra de Dios nunca volverá vacía, sin realizando lo que Dios desea, y logrando el propósito para el cual la envió.

Master, at your word, with your word, and by the power of your Spirit, we will let down the net. Empowered by the body and blood of Jesus, given and shed on the cross and received here at this altar, we will love our neighbors and confess all that Christ has done for us, trusting that God's Word will never return to God empty, without accomplishing what God wants, and achieving the purpose for which He sent it.

En estas promesas, vivimos en paz, la Paz de Cristo, que sobrepuja todo entendimiento, y que guarda y protege nuestros corazones y mentes, en Cristo Jesús, hasta la vida eterna, Amén.  


In these promises, we live in peace, the peace of Christ, which passes all understanding, and that guards and protects our minds and hearts, through Jesus Christ to eternal life, Amen.

Friday, May 13, 2016

La Maravillosa Asensción de Jesús

La Maravillosa Ascensión de Jesús

     En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido;

     En el evangelio que lleva su nombre, San Lucas nos habló acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar.  A continuación, en el libro que se llama Hechos, Lucas nos habla de las cosas que Jesús continúa haciendo y enseñando.  No hay un fin de los actos y la enseñanza de Cristo Jesús; Él prosigue en su gran obra.  Él fue elevado antes los ojos de los Apóstoles, pero no fue llevado muy lejos. Jesús ascendió y está sentado a la diestra de Dios Padre.  Pero la diestra de Dios Padre está en todas partes.  Dios no está restringido a un sitio físico, es Dios, y en El vivimos, nos movemos y existimos.  (Hechos 17:28)  Por lo tanto, el Hombre Jesús, quien es también Dios, el único hijo del Padre, la segunda persona de la Santa Trinidad, también está en todas partes.  Nunca está muy lejos. 

    Jesús en su Ascensión fue recibido por una nube, y le ocultó de los ojos de sus Apóstoles.  La Ascensión no significa que Jesús ahora está muy lejos del mundo, atrapado en el cielo, sin contacto con su Iglesia.  Él está presente para salvar y bendecir en el medio de su Iglesia. 

Recuerda las promesas que están escritos en el evangelio de San Mateo, donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos, y también “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

     Los Apóstoles no podían ver a Jesús, pero Él estaba con ellos, y Él ha estado siempre con la Iglesia que ha sido construido sobre el fundamento que es los Apóstoles, sobre su ministerio y su enseñanza.  Por eso, confesamos que creemos en una Iglesia Cristiana, Santa y Apostólica: Santa debido a la presencia de Cristo, Apostólica debido al hecho que seguimos en la Doctrina de Cristo, escrito por los Apóstoles para nosotros en el Nuevo Testamento.  Somos la Iglesia Apostólica porque continuamos reuniendo en el nombre de Jesús, predicando su verdad, y recibiendo su Cuerpo y Sangre, dado y derramada por nosotros, para el perdón de todos nuestros pecados. 
    
     Entonces, aunque no somos Apóstoles, no importa, todavía el Señor, crucificado, resucitado y ascendido, está con nosotros.  No podemos ver a Jesús; está ocultado a nuestros ojos.  Pero Él está aquí.  Él quien es Dios hecho hombre ha prometido estar con su iglesia, y Dios siempre cumple sus promesas.  Jesús está con su Iglesia, haciendo su obra.   Siempre está cuidando a su enseñanza; todavía está trabajando por el bien de su pueblo, que es la Iglesia Cristiana.  Es maravilloso. 
     Es maravilloso.  Sin embargo, todo el mundo, incluyendo tú y yo, tenemos una tendencia muy fuerte de buscar para cosas impresionantes, cosas que podemos ver, cosas que nos quitan el aliento.  En la Iglesia, históricamente, esta tendencia ha sido realizado en competencias entre ministros, y entre congregaciones y sus patrocinadores, para tener los templos más grandes, el arte más bella, la música más linda, los tesoros más llenos de oro y plata. 

     Y de verdad no hay un problema con invertir dinero para tener cosas de belleza en la Iglesia.  La presencia de Dios nos llama a adornar la adoración con hermosura, siempre y cuando nuestro motivo es de verdad glorificar a Dios y cantar sus alabanzas.  Pero cuando decimos que compramos cosas para decorar y hacer bella la adoración de la Iglesia, sino en realidad buscamos gloria para nosotros mismos, esto es pecado.  Cuando la belleza y el poder y ser impresionante al mundo se convierten en nuestros objetivos, en lugar de proclamar Cristo y su Evangelio, entonces estamos pecando.  También somos capaces de hacer lo mismo con nuestras buenas obras, o nuestro acumen teológico.  No importa la cosa, aunque sea buena si usamos para la gloria de Dios; cuando la usamos para glorificar a nosotros mismos, es contra el evangelio, es anticristiana.      

    Pero, cuando reunimos en fe, sea en un templo grande o en una sala de un hotel, cuando reunimos en el nombre de Jesús, no importa si seamos 3, o 300, cuando congregamos confesando nuestros pecados, en la esperanza fiable que Dios quiere oír nuestra confesión y perdonarnos todos nuestros pecados, cuando unimos en una sola fe para comer y beber la medicina de inmortalidad, entonces, Jesús está con nosotros para bendecirnos.  Reunidos alrededor de Cristo, estamos en tierra santa, el paraíso ha venido al mundo, porque Dios está con nosotros.  Es maravilloso.

     Es maravilloso.  Y también temeroso.  Somos todavía pecadores, ahora contemplando la presencia de Dios Santo.  Nosotros pecadores pobres no deberíamos estar en la presencia de Dios, pero aquí estamos.  Quizás fue este temor que causó a los discípulos a continuar mirando al cielo cuando Jesús ascendió.  Quizás los Apóstoles pensaban: Cristo Jesús, el Hijo de Dios, nos ha llamado a ser su Iglesia, su Cuerpo, su voz en este mundo pecaminoso.  ¿Qué hacemos ahora?  ¿Cómo no vamos a destrozar a todo? 

     Buena pregunta.  Con solamente nuestra capacidad, por nuestro esfuerzo y santidad propia, es verdad, vamos a destrozar a todo.  Aparte de la Palabra de Dios y el poder del Espíritu Santo, nos caemos en todo tipo de pecado e incredulidad muy fácilmente.  También por esta razón, Jesús está todavía con nosotros, porque Él conoce nuestra debilidad. 
     Sin embargo, Él todavía quiere que su Iglesia sea fuerte y buena y llena de paz, aun cuando no parece como mucho en los ojos del mundo.  Por eso, nos ha dado algunas claves en las lecturas de hoy, varios consejos que ayudan al bienestar de la Iglesia, y algunas cosas que van en contra.  Como el Pueblos de Dios en este sitio hoy, nos conviene considerarlos.   

     Ya sabemos que no debemos mirar fijamente a los cielos; Cristo ha dado tarea a su Iglesia.  Tenemos cosas para hacer, y una de estas no es buscar la gloria en esta vida.  Justo antes la Ascensión, los Apóstoles le preguntaron:  Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?, Jesús les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.  Los Apóstoles estaban buscando a un reino glorioso y visible en este mundo, la restauración de la gloria que tenía Israel bajo el Rey David.  No entendían que la gloria de este mundo es falsa, y no dura.  Dios quiere compartir su propia gloria con nosotros, que es incomparable.  Y la Iglesia tiene esta gloria, pero como Jesús está ocultado, también nuestra gloria está ocultada con Él.  No es bueno que buscamos a la gloria mundanal, sino que testificamos al mundo del Cristo, en quien está toda la gloria de la eternidad, que es el don de Cristo. 


     ¿Y las claves que debemos hacer?  Ya tú las sabes.  Jesús nos anima tener confianza en Él, y mostrarla, confianza que Él es nuestro Salvador, y aunque Él está ocultado, que Él está verdaderamente con nosotros.  Con esta confianza, podemos vivir como cristianos, es decir, con humildad, siempre recordando nuestra debilidad y la bondad y gracia de Dios, que nos salva.  La realidad de nuestra vida en Cristo es algo que nos da un deseo de amar a otros, como Dios nos ama.  Nuestra conexión a Dios nos ayuda vivir con confianza, porque sabemos cómo Dios nos ha amado, y, algún día, en el tiempo del Señor, Jesús va a venir otra vez, visiblemente, apareciendo en las nubes que una vez le ocultaron, volviendo para reunirnos con todos los santos, eternamente en el paraíso. 

     Mientras tanto, Jesús quiere que nos reunamos aquí, celebrando nuestros bautismos, en el poder del Espíritu Santo, quién está con nosotros para enseñarnos de Cristo a través de su Palabra.  Con la ayuda del Consolador, oímos y confiamos en la Palabra que proclama la historia de la Biblia, que es la historia de todo el mundo, proclamando la Palabra desde Moisés, los Profetas y los Salmos, hasta las escrituras de los Apóstoles, todo junto en un libro divino.  Todo la Biblia predica Cristo, su vida, pasión, muerte, resurrección y ascensión, todo hecho para ganar el perdón de los pecados, para ti, y para todo el mundo. 
  
     Congregamos para el arrepentimiento, que es el dolor por nuestros pecados y el deseo de ser librado de ellos, el arrepentimiento que el Espíritu crea en nosotros por su Ley, que nos revela nuestros pecados.  Oímos la Ley y confesamos nuestros pecados, porque es la verdad, y aún más para que podamos recibir el perdón, la buena noticia que en Cristo estamos perdonados, cien por ciento, y gratuitamente, sin obras ni méritos de nuestra parte. 


     Es maravilloso, porque tenemos la victoria, hoy, y para siempre, en Cristo, nuestro ascendido Salvador, quién está con nosotros, hoy, y por los siglos de los siglos, Amén.   

Sunday, May 1, 2016

Martyrs in the Fight for Life


   It was cool to see that at the moment of human conception, there is a flash of light.  (here)  I thought of the word “procreation,” a word that neatly captures the reality that we are invited to participate in God´s favorite creational work when we “make a baby.”  And it was refreshing to see the headline in the U.K: site for the Telegraph unselfconsciously speak the truth, that a human life begins at conception.  Now of course, they´ve changed the headline from “when human life begins” to “when the sperm meets the egg.” But you can still see the original wording in the page link. 

     Such a headline would never pass muster in mainstream American media.  Mustn´t concede the truth to those crazy right wingers, nor to simple scientific truth:  conception is the beginning of life, period. 

     But I am afraid most of those nine new lives were all too brief.  Even if this was more than simply an experiment to capture on video the flash of light at the moment of conception, even if some well-meaning parents were hoping to implant one of these new lives in the womb of his or her mother, I am pretty sure that most of the rest were destroyed, tossed away like garbage, not worthy of protection, probably beyond our technological ability to protect.  

     And so these tiny human lives were martyred, killed while bearing witness to the truth of God´s Word, testifying to the truth of life.  As with the death of so many martyrs throughout history, we pray that the truth these human beings lost their lives to declare will be used by the Spirit to bring repentance, leading many to trust in the One who gave His life to save the eternal lives of all. 

    Lord Jesus, You who have died and risen again to cover the sins of all, have mercy on us.  Forgive our madness, and help us, that we might stop killing, and instead love life, even so much as to speak the truth of your love without fear.   

Tuesday, April 12, 2016

Cincuenta Días, y Aun Más

Segundo Domingo de la Pascua de la Resurrección
Cincuenta Días, y Aun Más, San Juan 20:19-31 

     ¿Cuantos días de la Resurrección necesitas tú?  ¿Qué pruebas necesitas ver, o tocar, para que tengas fe?

     El Apóstol Tomás tiene mala fama.  Aunque en la Biblia se llama Tomás el Dídimo, es decir “el Mellizo,” en la Iglesia mucho más se ha sido llamado “Tomás el Incrédulo.”  Su historia se ha sido repetida en este Segundo Domingo de la Pascua, en miles y miles de iglesias, durante siglos y siglos.  Pero, aunque su nombre es malo, hay en esta historia buenas noticias, para Tomás, y para nosotros.  Porque, aunque él tenía mucha duda, ocho días después de la Resurrección, Jesús hizo lo que Tomás necesitaba para salvarle.  No importa si se necesitan 8 días, 50 días, o aún más, Jesús disipando quitando dudas y creando fe en los incrédulos.   

     ¿Y qué de nosotros?  ¿Estamos todavía guardando dudas?  ¿Hacemos demandas como Tomás, demandando tocar, o meter nuestros dedos en las pruebas del Evangelio, antes de creerlo?  ¿Podemos regocijarnos en la Resurrección?  ¿O estamos todavía atrapados en dudas, sufrimiento y dolor?

     Shelee y yo ya hemos pasado nuestra primera Semana Santa en Sevilla.  Como hacen muchos de los miembros de IELE, a menudo consideramos las cosas que vemos en España con la misión de la Iglesia Luterana Española en nuestra mente. 

     Y, como escribió Shelee en su artículo más reciente para nuestro boletín, que enviamos a nuestros socios en los EEUU, es muy interesante el modo en que España observa la Semana Santa y la Pascua de la Resurrección.  En Sevilla, y en toda España, la Semana Santa está llena de muchas imágenes de la Pasión, y mucho de los sufrimientos de Jesús, y representan mucho del dolor de su madre, María.  Pero, no hay casi nada de la Resurrección.  En Sevilla, hay 60 procesiones, desde el viernes antes del Domingo de Ramos, el “Viernes de Dolores”, hasta la Pascua de la Resurrección.  De estas 60 procesiones, ¿sabéis cuantas hay que celebran la Resurrección? 

Solo Una. 

     Solo una procesión en el Domingo de Pascua de Resurrección, y con poca gente en la calle para verla. Hay mucho, muchísimo, de sufrimiento y dolor, que claramente son importante para recordar.  ¿Pero, por qué hay tan poco de la Resurrección? 

     ¿Por qué?  No sé.  Pero estoy seguro que no es correcto.  Es bueno y necesario considerar la Pasión.  De verdad, la Resurrección de Jesús sin el sufrimiento es un cuento sin significado, sin utilidad para nosotros los pecadores.  Pero el sufrimiento, la Pasión de Cristo, sin la Resurrección es nada más que una derrota.  Es una historia sin esperanza.  Es muy deprimente.

     Y no es bíblico.  Solo se necesita leer la Biblia para entender que la Resurrección de Cristo Jesús para la salvación del mundo es el objetivo, es la meta de toda la historia.  No se puede tener una resurrección sin una muerte primera, y el Evangelio es la combinación de sufrimientos y muerte con la nueva vida de la Resurrección.  Pero, de todas formas, el tema central y la meta de toda la Biblia es la victoria de Cristo, su victoria sobre el pecado, la muerte y el diablo, su victoria, que es también nuestra victoria, la victoria revelada en la Resurrección.  

     La Cuaresma y la Semana Santa sirven con el fin de prepararnos para celebrar la fiesta más grande de la Iglesia, la Resurrección.  Hay 40 días de Cuaresma, un periodo largo de meditación en los sufrimientos de Cristo.  ¿Pero sabes que en el calendario litúrgico hay 50 días de celebración de la Resurrección?  Cincuenta días en que especialmente celebramos la victoria, y el gozo de vida eterna, recibido en el perdón de los pecados.  Durante 50 días concentramos nuestras reuniones en la derrota de Satanás, la destrucción del poder del pecado y la muerte.  Celebramos que en Cristo somos más que vencedores.  

     Pero todavía, dudamos.  Todavía, pensamos mucho en el dolor, la culpa, y los sufrimientos.  ¿Vivimos como creemos en la Resurrección?  Si no, ¿Qué nos lo impide? 

     Bueno, para empezar, podemos mencionar el dolor actual.  Nadie sufre como Cristo sufrió, pero seguramente sufrimos, de enfermedades, debilidades, de los insultos grandes y pequeños que recibimos de otros.  También sufrimos porque el mundo rechaza a Cristo y su Evangelio, el mundo que dice que es toda una fábula, completamente falsa.  Y, porque todavía somos pecadores, y débiles, porque todavía nuestra fe no es perfecta, a veces escuchamos y damos crédito a las mentiras del mundo, añadiéndolo a nuestra duda. 

    Los sufrimientos, pequeños y grandes, de la vida cotidiana, nos hacen dudar.  También, las noticias mundiales impugnan nuestra fe, porque hay mucho malo en todos lugares.  Nuestros gobiernos y naciones parecen ser en camino a desastre, siguiendo políticas que asesinan inocentes en los vientres de sus madres, que están destruyendo a la familia en la forma creada por Dios, que ignoran guerras e injusticias en todas partes, y dan favores a los poderosos, mientras están pidiendo más y más de la población normal.  Y, por encima de todo esto, hay cientos de terroristas escondidos en Europa, y miles y miles en todas partes del mundo.  Claramente, hay muchos problemas en el mundo de hoy que nos hacen dudar que la victoria de Cristo es verdad, que es realmente nuestro futuro, nuestra esperanza verdadera.

     Y, si de algún modo, podemos superar todas estas razones que nos hacen dudar, finalmente el diablo tiene un arma más para usar contra nosotros, nuestro propio pecado.   Todos nosotros tenemos nuestros propios pecados, nuestros hechos, palabras y pensamientos malos, algunos obvios para todos, y otros, los peores, escondidos de todos, excepto que son muy visibles cuando buscamos dentro de nuestros corazones.  Necesitamos mucha evidencia de la Resurrección para creer que es para nosotros, porque sabemos que nuestro pecado es grande. 

     Dolores, las mentiras del mundo, dudas, las tonterías de los gobiernos, la violencia y amenaza de los terroristas, nuestros propios pecados.  Todas estas cosas las conoce Dios muy bien.  De verdad, esto es lo que Dios quiere revelar en el Viernes Santo.  En la Cruz de Cristo, el Espíritu nos revela la profundidad de pecado, tan profundo que solamente el sufrimiento y la muerte de Dios hecho hombre puede proveer una solución.

     Dios, a través de Cristo, crucificado, nos ha revelado que sí, el problema de pecado y la muerte y el dolor es grande, más grande de lo que pudiéramos imaginar.  Gracias a Dios, a la misma vez, en la Cruz también el Señor nos revela que Cristo ha recibido toda la ira de Dios contra el mal, en nuestro lugar.  Ahora, en Cristo, no hay ninguna condenación restante.  Él ha hecho paz entre los hombres y Dios.  El castigo merecido por todo el mal en el mundo, desde el pecado original de Eva y Adán, hasta el último fallo de un pecador en la hora antes de su venida, esto es lo que Jesús recibió en la Cruz.

     La Resurrección es la prueba de que Dios Padre ha aceptado el sacrificio de Cristo, para el perdón de todo el mundo.  La buena noticia de la Pascua de Resurrección es que, en Cristo, y a través de Él, nosotros somos perdonados y santificados, cien por ciento listos para vivir con Dios para siempre. 

     Y espera, hay más.  Ahora, como hizo para Tomás, Cristo continúa haciendo lo que sea necesario, entregándonos lo que requerimos para creer, entrando en medio de nosotros para demostrarnos otra vez que su victoria es la realidad en la que vivimos. 

     No podemos ver a Cristo.  Sin embargo, Jesús nos dice que somos dichosos porque creemos, aunque no le hemos visto.  Recuerda, la salvación no es algo que ganamos, sino que es lo que recibimos, de Cristo, por el poder de su Espíritu, en el buen placer del Padre.  No podemos poner nuestros dedos en el lugar de los clavos, de donde derramó su santa sangre.  Pero sí, podemos beber esta misma sangre, bajo el vino en la Santa Cena, para el perdón de todos nuestros pecados.  No podemos meter la mano en su costado, pero recibimos su verdadero Cuerpo en nuestras bocas, bajo el pan bendecido.  Somos dichosos, porque hemos recibido el mismo Cristo que Tomás.  Somos dichosos porque confesamos con Tomás: ¡Señor mío y Dios mío!


     Por eso, seguimos celebrando la Resurrección, y pidiendo ayuda del Espíritu Santo para vivir con esperanza y confianza, y con amor para nuestros vecinos. 

     Hay 50 días de la Pascua de Resurrección en el calendario litúrgico de la Iglesia, y, de verdad, celebramos la Resurrección 365 días al año.  No importa cuántos días sean requeridos, Cristo Jesús estará aquí en medio de nosotros para echar afuera la duda y darnos la fe, a través de su Palabra Santa y Evangélica, que ha sido escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, al creer, tengáis vida en su nombre. 


     Jesús el Resucitado, es el Cristo, y tú tienes vida, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, hoy, y por los siglos de los siglos, Amén.